Inicio Sector Cultura Analizan labor de instituciones y sociedad en la recuperación del patrimonio cultural...

Analizan labor de instituciones y sociedad en la recuperación del patrimonio cultural edificado

*** En la segunda sesión del Congreso Internacional “Nuevas categorías sobre patrimonio cultural de la Unesco”

 *** Se abordaron casos de monumentos históricos de Taxco y Acapulco, en Guerrero

En la segunda jornada del Congreso Internacional “Nuevas categorías sobre patrimonio cultural de la Unesco”, organizado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en colaboración con la Asociación Restauradores Sin Fronteras, se ahondó en la recuperación del patrimonio cultural edificado mediante la intervención de las instituciones o la sociedad.

Ejemplo de ello fue la ponencia Un patrimonio cultural olvidado: el Ex Convento de San Bernardino de Siena y su iglesia, en Taxco de Alarcón, dictada por la profesora de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, Annette Mackinley Yáñez, en la Mesa “Apropiación y defensa social del patrimonio cultural”.

La académica destacó que categorías como la arquitectura, el valor histórico y el social, involucran a edificaciones como la que le da título a su ponencia, “un patrimonio cultural tangible e intangible, al tratarse de construcciones donde se realizaron tradiciones histórico-culturales de más de 300 años.

En la transmisión, efectuada por el canal INAH TV , dijo que dicho inmueble fue de una de las primeras construcciones religiosas, de tipo medieval, edificadas en el Real de Minas de Taxco, hacia 1595, el cual fue ocupado por la orden franciscana de los dieguinos descalzos de estricta observancia.

Mackinley Yáñez explicó que, el 28 de marzo de 1805, un incendio acabó con la mayor parte del monasterio, colapsando las paredes de la iglesia contigua, y la pérdida de muchas de las imágenes religiosas; 30 años después fue reconstruido.

Destacó que los primeros días de enero de 1821, ahí se alojó Agustín de Iturbide, quien, apoyado por fray Agustín de León Leal, tuvo las primeras entrevistas con Vicente Guerrero, lo que resultó en hecho histórico del Abrazo de Acatempan.

Por su parte, la construcción de la iglesia de San Bernardino y su capilla del Señor del Santo Entierro inició a finales del siglo XVII; el exconvento, como se conoce hoy, se convirtió en una escuela primaria, inaugurada en 1935.

“Después de tener en cuenta el contexto histórico, proponemos tres categorías, iniciando por la arquitectura del exconvento, construido en un estilo manierista, mientras que la iglesia y la capilla conservan su estilo neoclásico”.

En lo que respecta al valor histórico, indicó, este estriba en su fecha de construcción y en los acontecimientos de los que ha sido testigo. Además del valor social, el cual le otorga la comunidad al usarlo como parte de sus actividades rituales y tradiciones.

“Hacer mención de los hechos, desde el enfoque de las fuentes documentales que involucran al patrimonio cultural del exconvento y la iglesia, permitirá transmitir la información de su valor simbólico y proponer a la Unesco que dichos edificios formen parte de su Lista de Patrimonio Mundial”, concluyó.

Previamente, el integrante del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, Sección México, Manuel Ignacio Ruz Vargas, participó con la conferencia Puesta en valor del patrimonio natural y cultural de Acapulco, Guerrero.

Expuso que, en los años cincuenta del siglo XX, Acapulco fue el principal atractivo turístico de México, lo que generó un crecimiento exponencial de la ciudad afectando su patrimonio, a causa de las modificaciones en el uso del suelo y la aprobación de desarrollos turísticos en zonas no aptas para esta función.

El patrimonio cultural, subrayó, puede ser una palanca de desarrollo, pero advirtió que se deben generar ideas correctas para aprovecharlo, mediante la creación de un plan que involucre no sólo a las autoridades, sino también a las comunidades.

Ejemplo de ello, recordó, fue la labor realizada en el antiguo Fortín Álvarez, del siglo XVII, el cual fue intervenido por el Centro INAH Guerrero con motivo del bicentenario de la Independencia, en 2010.

“Se hicieron propuestas y la comunidad solicitó al instituto el poder darle un mejor uso al espacio, convirtiéndolo en centro cultural, en 2017”, finalizó.