Inicio Sector Privado Banco BASE/Comentario de cierre 15-07-19

Banco BASE/Comentario de cierre 15-07-19

En la segunda mitad de julio se publicarán indicadores clave sobre el
desempeño del segundo trimestre. Por un lado, el viernes 26 se
publicará el IGAE de mayo, mientras que el miércoles 31 se publicará
la estimación oportuna de crecimiento económico del segundo trimestre.
Las estadísticas económicas más recientes apuntan a un empeoramiento
de la actividad económica de México.

Los datos de la actividad industrial en México correspondientes a mayo
y publicados el viernes, muestran que los cuatro componentes de las
actividades secundarias retrocedieron a tasa mensual, sorprendiendo la
construcción que se contrajo a una tasa mensual de 6.2%, mientras que
la manufactura se contrajo (a tasa mensual) por primera vez en el año.
La minería también se contrajo, pero no es novedad, debido a las
caídas en la producción petrolera. En conjunto, el indicador de
actividad industrial mostró una contracción mensual de 2.1%, siendo la
más profunda desde enero de 2009, cuando la Gran Recesión tenía
varios meses en curso.

Cabe recordar que los indicadores de actividad industrial se mueven
paralelos al crecimiento del PIB secundario por lo que, al tener datos
para dos de los tres meses correspondientes al segundo trimestre,
resulta más fácil (y acertado) pronosticar el crecimiento de ese
sector, que representa aproximadamente el 30% del PIB de México. Debido
a la profundidad de la caída de la actividad industrial, sería
necesario que el crecimiento mensual de junio fuera de 2% (algo que no
se ha visto desde julio de 2009), para que el crecimiento trimestral del
sector fuera 0%. Es decir, es altamente probable que durante el segundo
trimestre, el PIB industrial haya caído, llevando a la baja el
crecimiento económico. Banco BASE estima que en el segundo trimestre
las actividades secundarias se contrajeron a una tasa trimestral de
0.5%.

Considerando lo anterior, se puede decir que el crecimiento del PIB del
segundo trimestre depende de lo que se reporte en el IGAE, para el
sector servicios, en los meses de mayo y junio.

* ESCENARIO CENTRAL. Asumiendo que la actividad industrial mostró una
contracción trimestral de 0.5%, pero que el sector servicios se
recuperó en los meses de mayo y junio, se estima que durante el segundo
trimestre la actividad económica se expandió a una tasa trimestral de
0.2% y una tasa anual de 0.8%, quedando crecimientos anuales de 0.5%
para el tercer trimestre y 0.8% en el cuarto trimestre, y una
estimación de crecimiento de 0.6% para 2019.

Sin embargo, la evidencia más reciente apunta a que el sector servicios
se debilitó en lugar de recuperarse. El sábado, el IMSS reportó que
durante junio se destruyeron 14,244 empleos, siendo la mayor
destrucción de empleos para un mes igual desde 2002. Con lo anterior,
en la primera mitad del año suman 289,301 nuevos empleos, la cifra más
baja desde el primer semestre de 2009, cuando se perdieron 306,942
empleos.

* ESCENARIO PESIMISTA. Tomando en cuenta que el 60% del empleo formal
pertenece al sector servicios, se estima que el crecimiento del sector
pudo ser cercano a una tasa mensual de 0% durante mayo y junio.

Con lo anterior, el escenario pesimista del segundo trimestre contempla
que la economía probablemente se contrajo a una tasa trimestral de 0.4%
y que creció a una tasa anual de 0.1%, quedando crecimientos anuales de
-0.1% en el tercer trimestre y 0.2% en el cuarto trimestre, y una
estimación de crecimiento de 0.1% para 2019.

Debido a que la destrucción de empleo es un buen predictor de una
contracción de la actividad económica, es más probable que las
estadísticas que se publiquen a finales de mes se inclinen hacia el
escenario pesimista, es decir, que sí se confirme una recesión con una
segunda caída consecutiva del PIB trimestral.

Es importante mencionar que la fuente de la desaceleración económica
es principalmente interna. Los determinantes clave han sido la caída de
la inversión por pérdida de confianza y el subejercicio del gasto
público. El consumo sólo se ha desacelerado, pero la confianza del
consumidor comienza a alejarse de los máximos vistos hace unos meses y
debido a que se han empezado a destruir empleos, existe un elevado
riesgo de caídas en el consumo.

A diferencia de 2009-2010, cuando la economía se recuperó de la
recesión, en esta ocasión sigue habiendo riesgos del exterior que
seguramente se prolongarán más allá de 2019-2020, lo que representa
una amenaza adicional para el crecimiento de México. Debido a que la
actividad económica muestra una inercia, al recortarse la previsión de
crecimiento para este año, se recorta también la del siguiente año, a
una tasa de 1.4% bajo el escenario central y 1.2% bajo el escenario
pesimista. Para el 2021 es probable que Estados Unidos presente una
recesión, debido al ciclo económico y a señales como la curva
invertida de la tasa de interés. Si Estados Unidos llegara a tener una
recesión en la primera mitad del 2021, es muy probable que México
también muestre una recesión. Asimismo, la caída de la inversión se
traduce en un menor crecimiento potencial para México para los
siguientes años.

En la sesión, el peso cerró con pocos cambios con respecto al cierre
del viernes, mostrando una apreciación mínima de 0.07% o 1.3 centavos
y cotizando alrededor de 18.98 pesos por dólar, ganando terreno junto a
la mayoría de las divisas de economías emergentes, mientras los
participantes del mercado están a la espera de más información
económica relevante para México. Por ahora el peso sigue apalancado en
el alto rendimiento que ofrece México en el mercado de dinero. Sin
embargo, si se llega a confirmar una recesión, es más probable un
recorte en la tasa de interés, lo que combinado con un mayor riesgo
podría reducir el atractivo de mantener inversiones en pesos,
propiciando movimientos al alza del tipo de cambio.

En la sesión, el tipo de cambio alcanzó un mínimo de 18.9216 y un
máximo de 19.0007 pesos por dólar. El euro-peso alcanzó un mínimo de
21.3265 y un máximo de 21.4193 pesos por euro en las cotizaciones
interbancarias a la venta, mientras que el euro tocó un mínimo de
1.1253 y un máximo de 1.1284 dólares por euro.

Gabriela Siller; PhD

Director de Análisis Económico-Financiero.

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