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La Orquesta Sinfónica de Montreal celebró el 85 aniversario del Palacio de Bellas Artes

  • La violinista Alexandra Soumm y la reconocida agrupación canadiense, bajo la batuta de Kent Nagano, ofrecieron un magno concierto ovacionado de pie por el público mexicano
  • En su gira de despedida de la agrupación canadiense, el director estadounidense entregó a la Dra. Lucina Jiménez una fotografía de la orquesta para agradecerle el cálido recibimiento

La Secretaría de Cultura, a través del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, en coordinación con el Festival Internacional Cervantino, celebraron el 85 aniversario del Palacio de Bellas Artes con un apoteótico concierto de la Orquesta Sinfónica de Montreal, bajo la batuta de Kent Nagano, como parte de su gira de despedida de la agrupación canadiense, este sábado 12 de octubre.

El programa estuvo integrado por el Concierto para orquesta, sz. 116 de Béla Bartók y el Concierto para violín y orquesta en re mayor, op. 77 de Johannes Brahms, el cual contó con la magistral ejecución de la violinista francesa Alexandra Soumm.

Media hora antes del inicio, el público ya esperaba el único concierto en el recinto de mármol de la Orquesta Sinfónica de Montreal, una de las agrupaciones más reconocidas a nivel internacional. Los músicos mostraron su profesionalismo al afinar sus instrumentos para empezar puntualmente en la tercera llamada, cuando el silencio llegó a la Sala Principal del recinto.

Tras el primer aplauso entraron al escenario la solista invitada y Kent Nagano, quien una vez en el podio y frente a la orquesta, con una ligera señal de su batuta, inició el concierto. La primera pieza del programa fue la del compositor alemán, cuya introducción fue in crescendo para dar la bienvenida al concierto a la violinista.

Sin duda se trata de una obra “apasionante y fuerte”, como Alexandra Soumm la calificó, y de la misma manera que ella hizo vibrar con su interpretación.

En su primera intervención, en diálogo con la orquesta, además de una claridad técnica que hizo lucir los cambios de tono y ritmo, resaltó su gran expresividad con movimientos en momentos tan sutiles que ella acentuaba con su lenguaje corporal y en otros enérgicos que hasta su cabello sujeto en una media coleta era lanzado al vuelo.

El primer movimiento del concierto de Brahms causó tanto asombro que el publicó no pudo contener una pequeña lluvia de aplausos que el director y la solista agradecieron. Este concierto fue escrito en 1878, en el contexto del Romanticismo, y fue dedicado al violinista Joseph Joachim, quien asesoró al mismo Brahms para algunos pasajes del mismo, puesto que Brahms era eminentemente pianista.

Después de tres merecidas ovaciones, Alexandra Soumm regresó al escenario para agradecer al público y ofreció como bis el primer movimiento de la Séptima fantasía para violín de Georg Philipp Telemann.

Tras el intermedio, prosiguió el concierto de Bartók, con el que Nagano mostró la claridad y la elegancia con las que ha sido descrito. La obra del músico húngaro, compuesta durante sus últimos años en Nueva York, se distingue por oponer, a lo largo de sus cinco movimientos, una serie de intervenciones solistas o de un grupo de instrumentos al resto de la orquesta.

La naturaleza de la obra mostró la audacia del director. Nagano, con batuta en la mano derecha, marcaba con claridad los constantes cambios e intervenciones. La obra de Bartók hizo lucir a la agrupación en su totalidad y mostró porqué Nagano es uno de los directores más solicitados a nivel mundial.

Con otras tres ovaciones de pie, tanto del público como de los músicos, finalizó el maestro Kent Nagano su último concierto en nuestro país al frente de la Orquesta Sinfónica de Montreal, coronado con Las golondrinas, para festejar a un director de amplio repertorio y novedosa conducción.

Las autoridades del INBAL despidieron al director en su última gira con la Orquesta Sinfónica de Montreal con la música tradicional de Las golondrinas. Nagano agradeció con el encore de La valse de Maurice Ravel, pieza interpretada con toda la emoción de una orquesta que se despide de su eminente director. La sala vibró con una fuerte ovación final.

Posteriormente, Kent Nagano entregó a la Directora General del INBAL, Dra. Lucina Jiménez, una fotografía de la Orquesta en un gesto de agradecimiento por el cálido recibimiento en el Palacio de Bellas Artes, en el marco del 85 aniversario de este recinto.

La Secretaría de Cultura, a través del INBAL, agradeció al embajador de Canadá en México, Graeme C. Clark, y a la delegada general de Quebec en nuestro país, Stéphanie Allard-Gómez, su colaboración para la realización de este concierto conmemorativo.