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Difunden la labor de restauración del INAH en el patrimonio cultural de Nayarit

*** La representación estatal del Instituto inició una serie de conferencias sobre la tarea sustancial de sus especialistas 

*** El restaurador Daniel Gallo Arana dictó la ponencia inaugural, titulada Generalidades sobre la conservación del patrimonio del estado de Nayarit

Con un breve recorrido por el vasto patrimonio cultural que alberga el estado de Nayarit, así como la labor que los especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realizan en esa entidad para conservarlo, protegerlo y difundirlo, dio inicio una serie de conferencias virtuales encaminada a compartir con los cibernautas la labor sustancial de la institución. 

El ciclo, organizado por la institución, a través de su representación estatal, se transmite a través de la página en Facebook del Museo Regional de Nayarit, y correspondió al restaurador/conservador Daniel Gallo Arana, dictar la primera ponencia, titulada Generalidades sobre la conservación del patrimonio del estado de Nayarit

Indicó que en ese territorio, el camino de la conservación inició con la creación de dicho recinto museístico, en 1949, siendo el primer espacio donde se resguardó el patrimonio cultural que se recuperaba de decomisos o que los gobiernos municipales enviaban. 

En la conferencia, la cual formó parte de la campaña “Contigo en la Distancia”, de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, el especialista detalló que, ante la vastedad del patrimonio cultural nayarita, la primera área en fortalecerse fue la arqueología, posteriormente, la arquitectura, y cada una fue administrando procesos de conservación desde sus ámbitos. 

“En tanto, el área de conservación se consolida en 2005, con la llegada de la restauradora Paula García Reyes, egresada de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM)”.

Gallo Arana explicó que un restaurador es un profesionista, cuya formación está integrada por un conjunto de conocimientos multidisciplinarios, científicos, artísticos, técnicos y teóricos, que busca, a través de acciones y procedimientos concretos, estabilizar, prever y frenar proceso y agentes de deterioro que actúan directa o indirectamente sobre el patrimonio cultural. 

“También debemos tomar en cuenta el uso social del patrimonio cultural, ya que no es lo mismo restaurar una vasija prehispánica que veremos en un museo y que está en un proceso de investigación, que un bien cultural en uso, como las esculturas”, anotó. 

Expuso que la Sección de Conservación de Bienes Culturales, es el área del Centro INAH Nayarit que, junto con las de Arqueología y Arquitectura, se encarga de normar las acciones de conservación o restauración que se llevan a cabo en el estado, ya sea dentro de los propios acervos de la institución o asesorando a instancias de orden religioso, grupos militares, asociaciones civiles o de los gobiernos municipal o estatal que tiene a su cargo patrimonio cultural. 

“Actualmente somos dos restauradores para toda la entidad, por lo que es importante hacer mancuerna con los patronatos, asociaciones y grupos que tienen a su cargo patrimonio cultural para, de manera coordinada, buscar la forma de establecer las acciones que nos permitan la conservación de los materiales que están bajo nuestra responsabilidad”, expuso. 

Asimismo, destacó que el patrimonio cultural de Nayarit es muy extenso, “se cuenta con territorio serrano que se conformó del mar, por lo que hay evidencias desde fósiles marinos como restos de macrofauna y fauna fosilizada o vegetación, como los localizados en Pantanal (Xalisco), en 1995. Se trata, entre otros materiales, de piñas de pino y cortezas de árboles de 13,000 años de antigüedad. 

“Los bienes arqueológicos son otros en abundancia. Desde las costas hasta la sierra hubo presencia de grupos culturales pretéritos que habitaron este territorio, siendo los más antiguos los correspondientes al complejo cultural San Blas, los cuales se desarrollaron, principalmente, en el litoral y basaron su desarrollo en la explotación de los recursos marinos; datan de 900 a.C. a 300 d.C. 

“También hay gráfica rupestre asociada a la tradición cultural Aztatlán (800/900 d.C.-1350 d.C.). Tenemos piezas labradas en hueso, lapidaria y trabajos en obsidiana. Destaca la metalurgia, la cual floreció a finales del periodo Posclásico, y en lo que hoy es Nayarit tuvo un progreso particular: se han detectado hornos para la función del cobre, lo que habla de un alto desarrollo cultural de estos pueblos”, resaltó.   

Por lo que toca al legado histórico, el restaurador mencionó que hay pocos ejemplos de arquitectura cívico-militar, pero muy significativos, como es el caso del Fuerte de la Contaduría, en San Blas.

Subrayó que otros elementos patrimoniales interesantes son las misiones jesuitas en la Sierra del Nayar, que cuentan con una gran cantidad de piezas barrocas, del siglo XVIII, entre las que se encuentran desde esculturas policromadas de buena manufactura, hasta platería laminada y repujada, así como armamento. 

“Un ejemplo sumamente excepcional, son las ruinas de la Misión de Santa Teresa del Nayar, donde tenemos el único retablo barroco del estado, en el que se aprecia el arte tequitqui (fusión de lo hispánico con lo indígena)”. 

Además, cuentan con ejemplos importantes de esculturas del siglo XVI y posteriores, como el Señor de la Misericordia, del templo del mismo nombre, ubicado en Tepic, o el Señor de la Ascensión, en Santiago Ixcuintla. Algunas muestras significativas de pintura del XVIII, son la Virgen apocalíptica, de la Capilla de San Cayetano, en Xalisco; “tenemos retratos, paisajes y exvotos decimonónicos, algunos resguardados en el Museo Regional de Nayarit”. 

Gallo Arana detalló que todo este patrimonio es atendido por los restauradores de manera preventiva, amén de su conservación y restauración. A lo que se suman las líneas de acción de inspección y seguimiento a proyectos de terceros, los cuales se tienen que ajustar a la normatividad que el INAH marca para la intervención de patrimonio cultural mueble. 

De la mano con asociaciones y patronatos, la labor alrededor de los templos se basa en la asesoría para el manejo y mantenimiento de algunos bienes muebles por destino. 

Mientras que, conjuntamente con la Sección de Arqueología del Centro INAH Nayarit, apoyan en la restauración de patrimonio arqueológico, mientras que con la de Arquitectos, auxilian en la rehabilitación de las construcciones tradicionales, finalizó.